Imagino no te atreves a lavarlas en agua por el posible encojimiento, no por el color. Aunque si no se han lavado nunca es posible que ya te hayan encogido algo con el lavado en seco que les has hecho.
Yo diría que debes lavarlas al agua pero que debes pedir la autorización a la clienta y que sea ella la que asuma el riesgo de posible encogimiento y posible pérdida o bajada de color.
Si no acepta la clienta el riesgo, sencillamente deberás devolverlas tal como están e imagino no cobrarle el lavado que has hecho. A no ser que hayas pactado otra cosa al recepcionarlas.
A partir de que te autoricen: al agua, jabón neutro, algún producto de los llamados "lejía de color" y acético para el color.
Planchar antes de que se sequen del todo y estirar con la plancha todo lo que puedas.